Lo bueno da náuseas

Cada vez que tengo que emprender un nuevo proyecto, ofrecer una conferencia, promocionar mi libro, o establecer nuevos hábitos para mi mejoramiento personal, hay una sensación que me abruma: náuseas. Cuando llega el momento de enfrentar algo nuevo o que me saca de mi zona de confort, siento “nervios”, que regularmente son acompañados por unas […]

Que tu espíritu cante (Cuento)

  No me gusta mi trabajo. No, espera. No es que no me guste. Detesto, aborrezco y ODIO con toda mi alma mi trabajo. Odio mis circunstancias, aborrezco a mis compañeros y detesto mi horario. Esto NO es lo que quiero para mi vida, me repito una y otra vez. Pero eso es lo que […]

Y se tragó el miedo (Cuento)

El pequeño Rob siempre soñó con una gran aventura, pero no se había atrevido a vivirla… hasta ahora. El miedo era mayor que el deseo de experimentar nuevos retos y descubrir grandes tesoros… hasta ahora. Sus padres lo necesitaban. Su familia lo necesitaba. Su casa lo necesitaba. No podía fallarles, así que tomó su pequeña espada de madera […]

El paso del tiempo y el saúco amarillo

Hay árboles que han marcado mi vida. En realidad, no fueron exactamente los árboles, pero ellos fueron testigos de grandes momentos. El árbol de mangó Recuerdo lleno de nostalgia el árbol de mangó que se encontraba en el patio de la casa de mi abuela paterna. Cuando viene a mi mente, recuerdo los juegos con […]

Las 9 claves para encontrar sanidad

Todos queremos sentirnos completos, realizados, satisfechos, en paz. Para lograrlo, estas son las nueve claves que debes siempre recordar. 1) Trabaja en mejorar tus relaciones interpersonales: Haz nuevos amigos. Cuida de los viejos. Conoce mejor a tu pareja. Demuestra amabilidad con tus vecinos. Ayuda a un extraño. Somos seres sociales, nos necesitamos, y mientras mejor […]

Me dijeron NO SE PUEDE. Esta fue mi respuesta…

Vine a este mundo con un sueño. De niño, mientras mis amigos jugaban a ser bomberos, maestros, astronautas, súper héroes, doctores, cantantes o policías, yo jugaba a ser escritor. Agarraba una libreta y un bolígrafo (y si alguien me prestaba sus espejuelos, mejor).  Entonces, me convertía en un escritor. No importaba si solo hacía trazos […]