Cómo combatir el prejuicio de los religiosos legalistas

El prejuicio se combate con amor.

Eso es una ley.

Photo Credit: FreeImages.com / Joakim Buchwald

Photo Credit: FreeImages.com / Joakim Buchwald

Ocasionalmente, comparto publicaciones en contra del espíritu de religiosidad, como “La iglesia tiene que pedir perdón” o “La parábola del Buen Ateo”.

Es un llamado en contra del legalismo y la religiosidad, no en contra de los religiosos.

Los legalistas, religiosos o fariseos, aquellos que consideran las leyes, reglas y apariencias más importantes que la fe y el amor, naturalmente tienen una tendencia a juzgar y condenar las vidas de otros. Sin embargo, cuando un religioso legalista te ataca y tú respondes el ataque con más palabras hirientes, estás demostrando que tanto tú como él, dicen amar a Dios, pero son incapaces de amar a sus semejantes.

Y la Biblia dice algo muy serio acerca de esto:


Si decimos que amamos a Dios, y al mismo tiempo nos odiamos unos a otros, somos unos mentirosos. Porque si no amamos al hermano, a quien podemos ver, mucho menos podemos amar a Dios, a quien no podemos ver. -1 Juan 4:20 (TLA)

Si no puedes amar al religioso que te dijo que estás en pecado y tu alma está condenada al infierno porque leíste Harry Potter, estás jugando Pokémon Go, o porque escuchas música secular… hay un problema. Él podrá tener un problema, pero tienes otro. Si no puedes amar a esa persona, no es cierto que puedas amar a Dios.

Seamos la diferencia hoy.

Es nuestro amor lo que les demostrará a los fariseos que somos verdaderos seguidores de Jesús. Es nuestro amor lo que pude vencer el odio y el prejuicio.

Cuando los religiosos te condenen, te ataquen, te critiquen, te juzguen, te griten…

Ámalos.

Solo ámalos.

Ámalos como ellos nunca serán capaces de amar.

Como muy bien lo dice el libro de Proverbios:

Si tu enemigo tiene hambre,
dale de comer;
y si tiene sed, dale de beber.
Así Dios te premiará,
y harás que a tu enemigo
le arda la cara de vergüenza.

-Proverbios 25:21-22 (TLA)

Speak Your Mind

*