La confianza es como un frasco de canicas

Una niña llegó llorando a su casa. Su madre, intentaba consolarla, pero no tenía éxito.

La niña se sentía decepcionada; habían traicionado su confianza. Le había confesado un secreto a una amiga del colegio, y ella compartió el secreto con todos los demás estudiantes.

La madre, buscaba traer consuelo a su hija. No sabía cómo hacerlo. La niña decía que nunca más confiaría en nadie. Sus compañeros se habían burlado tanto de ella que la maestra decidió retirar un par de canicas del frasco que tenía en su salón.

¡El envase con canicas!

El frasco que mantenía la maestra sobre su escritorio le dio una idea a la madre.

Photo credit: stevendepolo via Small Kitchen / CC BY

Photo credit: stevendepolo via Small Kitchen / CC BY

En el salón de la niña, la maestra tenía un frasco de cristal con canicas. El primer día de clases, el frasco comenzaba con unas cuantas. Cada día que pasaba, se añadían o se quitaban canicas al frasco. Si el grupo tomaba buenas decisiones, mantenía una buena conducta o hacía cualquier cosa que mereciera reconocimiento, se añadían canicas. Cada vez que el grupo tomaba malas decisiones, se portaba de manera inaceptable o violentaban el reglamento del salón, la maestra retiraba canicas.

La madre decidió usar ese frasco como una ilustración acerca de la confianza y las relaciones.

Quiero compartir esa enseñanza hoy contigo.

La confianza es como un frasco de canicas

Cuando conocemos a alguien al que vemos como un posible amigo, comenzamos a llenar un frasco de canicas imaginario que representa nuestra relación. Cuando la persona hace algo que demuestra que es alguien de confianza, o un buen amigo, colocamos canicas dentro del envase. Cada vez que compartimos con la persona, vamos confiando un poco más, y vamos añadiendo canicas. Cuando hace algo que nos lastima o demuestra que, tal vez, no es tan buen amigo como pensamos, retiramos canicas.

Tal como la maestra, no comenzamos con el frasco vacío. No podemos andar por la vida suponiendo que la gente es perversa y nos va a defraudar. Comenzamos creyendo que hay algo de bien en ellas, pero no nos entregamos por completo.

Cuando alguien nos falla, no debemos tomar todos los frascos, reventarlos contra el suelo y decir: “No confiaré en nadie más.” Solamente, retiremos canicas, muchas o pocas. Retiremos algo o toda nuestra confianza, pero no permitamos que una mala experiencia determine nuestras relaciones con los demás.

El final de la historia

La niña comprendió el concepto. Su madre le preguntó si tenía amigas que tuvieran el frasco de canicas casi lleno, que hubieran demostrado que sí eran dignas de confianza. La niña asintió animada. Y pudo aprender la lección.

No, no podemos confiar en todo mundo. No, cada persona que conocemos no necesariamente es digna de nuestra confianza. Sí, habrá personas que nos decepcionarán. Pero una mala experiencia con una (o dos, o tres, o diez) no indica que todas sean iguales.

Comencemos a llenar nuestros frascos de canicas.

Las relaciones no se basan solo en si yo puedo confiar. También se basan en si yo soy digno de confianza.

Te invito hoy a que reconozcas quiénes son las personas que han llenado tu frasco, pero que también hagas cosas que llenen los frascos de los demás.

Recuerda detalles importantes que compartan contigo.

Pregúntales si están bien verdaderamente (y preocúpate por su familia).

Guarda sus confidencias como quisieras que guardaran las tuyas.

Está presente en los buenos y malos momentos.

Son muchas cosas que puedes hacer para llenar el frasco hasta rebosar.

La maestra de nuestra historia recompensaba a su grupo con una fiesta cuando el frasco se llenaba.

El premio que tú y yo recibimos cuando somos dignos de confianza es aun mejor: Nos ganamos el respeto y el aprecio de las personas que verdaderamente nos importan.

Y eso es algo digno de la MEJOR de las fiestas.

*Esta historia fue tomada del libro El poder de ser vulnerable, de Brené Brown, un libro acerca de cómo vencer la vergüenza y mejorar nuestras relaciones con el poder de la vulnerabilidad y transparencia. Entra a este enlace para saber de qué trata y/o comprarlo: El poder de ser vulnerable (Spanish Edition)

Altamente recomendado.

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