El manto de la vergüenza

Quiero felicitar a todos aquellos que comparten sus recuerdos de Facebook con sus contactos. Yo no puedo hacerlo. Les diré lo que pasa en mi caso.

sheets-rumpled

Cada vez que Facebook pone en mi muro algún recuerdo de algo que publiqué o sucedió un día como hoy ciertos años atrás, estás son mis reacciones:

¡DIOS MÍO! ¿CÓMO FUI CAPAZ DE PUBLICAR ALGO ASÍ? ¡QUÉ VERGÜENZA!

¿POR QUÉ ESCRIBÍ ESA TONTERÍA? ¿EN QUÉ ESTABA PENSANDO?

¿CÓMO RAYOS ME TOMÉ ESA FOTO Y LA PUBLIQUÉ? ¡Y NADIE LO IMPIDIÓ!

¿EN SERIO FUI A ESE SITIO?  ¿Y ESTUVE TANTO TIEMPO ALLÍ? ¡JESÚS MIL VECES!

Y lo que siento es vergüenza y deseos de cerrar mi Facebook.

Tengan en cuenta que, dentro de todo, son recuerdos bastante normales. No hay fotos mías borracho y vomitando, ni insultos groseros. Simplemente, no reflejan quien soy hoy. Son parte de mi pasado.

El manto de la vergüenza

Estoy seguro de que tú también tienes  unas cuantas cosas en tu pasado de las que no estás precisamente orgulloso, aunque, gracias a Dios, tal vez no las publicaste en línea para que Facebook te las recuerde. Pueden haber ocurrido hace tanto como 20 años, o hace solo unas pocas horas, pero ya no eres así, no piensas así, no hablas así, por lo que sientes vergüenza cuando esos sucesos vienen a tu memoria.

Esa decisión, evento o relación, es la mancha en tu historia de vida, la que quisieras borrar. En tu caso puede ser una, o como en el mío, un centenar. El hecho es que, al mirar hacia atrás, al acceder a tus memorias, eventos que deberían ser recuerdos felices, los ves tras un manto de vergüenza, porque estabas con esa persona, o con esa ropa, o en ese lugar, o luego pasó “eso”. En lugar de concentrarnos en lo hermoso de nuestro pasado, nos enfocamos en aquellas cosas que hicimos mal.

El manto de la vergüenza ha cubierto casi todos mis recuerdos.

Yo quiero quitar ese manto;  ser capaz de recordar y sonreír, aun cuando el recuerdo no sea perfecto.

Sin embargo, aunque quisiera decirte que he encontrado la solución para este problema, la realidad es que no. El manto de la vergüenza sigue estando presente cuando miro hacia atrás.

Pero hay una luz de esperanza.

Leyendo mi Biblia, encontré esto en el libro de Josué:

Luego el SEÑOR le dijo a Josué: «Hoy he quitado de ustedes la vergüenza que tenían en Egipto». Es por eso que ese lugar se llama Guilgal (Quitar) hasta el día de hoy. –Josué 5:9 (PDT)

Una esperanza brilló en mi interior.

Dios es capaz de quitar el sentimiento de vergüenza en nosotros.

No solo es capaz, sino que está dispuesto. Y no solo está dispuesto, sino que lo ha hecho antes. Y mejor aún, ni siquiera tenemos que merecerlo para que lo haga.

¡Aleluya!

Luego de leer ese pasaje, comencé a orar a mi Dios:

Señor, quita de mí esta sensación de vergüenza cada vez que miro a mi pasado. Redime mi historia. Dame mi propio Guilgal. Amén

Estoy esperando a que Dios haga el trabajo.

A veces, Dios se toma su tiempo en los procesos con sus hijos. Supongo que disfruta el tiempo que pasamos juntos mientras espero mi Guilgal. Pero en el proceso, en lo que llega la completa liberación, no quiero que el manto de la vergüenza me detenga. Quiero empezar a hacer algo para quitarle el poder que tiene sobre mí.

Tal vez empiece compartiendo un recuerdo vergonzoso de Facebook.

¿Cómo vas a empezar tú?

Comments

  1. heysha hernandez says:

    Para mi,no creo que sea vergonzoso algo del pasado,eso ya se vivio,tal vez en aquel momento era lo mejor,las cosas cambian y uno tambien,es parte de la vida,y de esas cosas uno aprendio algo,disfruto o lloro,si alguien vuelve a publicar algo del pasado,pues es como dice la palabra,”pasado”,total,siempre la gente habla,sea bueno o no y si no hiciste nada tan grave,no creo que tengas que sentirte tan avergonzado,aveces con un poquito de comunicación se arregla o mejora algo que es pasado,pero sigues arrastrando,el pasado no lo puedes cambiar pero si aprender algo de ella…

Speak Your Mind

*