La gran lección de Finding Dory

Soy fanático de Dory, la olvidadiza pez cirujano azul de Finding Nemo y Finding Dory. Me identifico mucho con su personalidad y su problema de memoria a corto plazo. Yo tengo problema de memoria a corto, largo, mediano y extra largo plazo. No me es fácil recordar las cosas y me distraigo con facilidad. Por eso disfruto tanto las aventuras de Dory. Sin embargo, jamás pensé que recibiría una lección tan poderosa y transformadora como la que me dio esa pececita en su más reciente película.

Photo credit: Cthomasuscg via Interior Design / CC BY-NC-SA

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Finding Dory es una historia de búsquedas. No solo Nemo y Marlin buscan a su amiga que se ha perdido. También Dory busca a sus padres, a los que recién acaba de recordar.

Hay un problema. Ella se extravió y perdió a sus padres años atrás.

¿Vale la pena intentar recuperarlos ahora? ¿Vivirán aún? ¿La recordarán?

Sin importarle el tiempo transcurrido, ni los retos, ni los peligros, Dory sale en la búsqueda de un sueño del pasado que pensó haber olvidado. De niña, muchas veces buscó a sus padres sin éxito. En la adultez, decide regresar a esa misión.

Sueños aplazados

¿No nos sucede así a nosotros? Teníamos tantos sueños, planes y metas tiempo atrás, pero los fuimos aplazando, o surgieron cosas más importantes, o los olvidamos (como fue el caso de Dory). Seguimos con nuestras vidas normales, aunque hay una voz sutil en nuestra mente que nos dice que falta algo.

Pero creemos que ya no es posible. Ha pasado tanto tiempo.

Estoy muy vieja para regresar a estudiar.

Ya se tiene que haber olvidado de mí, es muy tarde para buscarla.

Eso era un sueño de juventud, ahora vivo en la realidad.

No tengo el tiempo o el dinero para hacer eso ahora.

Sería empezar otra vez, no tengo la energía para eso.

Es muy tarde para regresar a casa. Cometí tantos errores.

Así que nos adaptamos a nuestras vidas monótonas y olvidamos el sueño.

Yo pido a Dios que hoy te suceda lo mismo que a Dory.

Pido a Dios que recuerdes. Pido a Dios que te despiertes, te levantes de tu cama y digas: “¡Estoy recordando! ¡Lo recuerdo todo!”

Espero que recuerdes la emoción y pasión que sentías por eso, el amor que había, lo importante que era.

Pero sobre todo, deseo que recuerdes que todavía estás a tiempo.

Si tienes vida, hay esperanza.

El tiempo no puede volver atrás.

Dory sabía que era imposible regresar el tiempo y vivir una infancia junto a sus padres. Esa oportunidad ya la había perdido. No obstante, eso no era razón para quedarse en el lamento.

Tu sueño tal vez no se pueda cumplir hoy exactamente como lo soñaste un día, pero de algún modo, se puede realizar, quizás mejor de lo que imaginaste.

Así que comienza a creer, comienza a recordar, comienza a soñar y comienza a buscar.

El viaje puede ser difícil.

Para Dory lo fue. Estuvo cerca de la muerte más veces de las que ella podrá recordar.

¿Valió la pena para Dory?

¿Vale la pena para nosotros?

¡Claro que sí! No te contaré qué encontró Dory al final, por si no has visto la película, pero te puedo asegurar algo: lo que tú encuentres al final de tu búsqueda, validará tu experiencia. Sea que encuentres el cumplimiento de un viejo sueño, o el descubrimiento de uno nuevo, te garantizo que valdrá la pena.

Te invito hoy a que avives ese recuerdo y le des una nueva oportunidad a aquel viejo sueño. Y si no tienes fuerzas para lograrlo solo, busca tu Nemo y tu Marlin para que te acompañen y te recuerden continuamente por qué lo estás haciendo.

No importa la mala memoria que tengas, un buen amigo será capaz de hacerte recordar.

No esperes más. Todavía hay tiempo.

Comienza a buscar.


Lección para sanar:

No, no es tarde para despertar y realizar un viejo sueño. Tal vez no resulte como lo imaginaste la primera vez, pero lo que sea que logres será mejor que no haber intentado nada.

Acción para sanar:

Si al leer esta publicación ha llegado a tu memoria algo que soñaste una vez, una persona con la que perdiste contacto, o algo que una vez hiciste y piensas que ya no puedes: ¡Empieza tu búsqueda! Hoy mismo, toma una acción que te lleve de vuelta al cumplimiento de ese sueño. No olvides conseguir un Marlin o un Nemo para que te animen en el proceso. Lo vas a necesitar.

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