La lección del gran fracaso de How I Met Your Mother

Una de las grandes verdades  fundamentales del mundo en que vivimos es la siguiente:

El final de la serie How I Met Your Mother es el peor final de todas las series de televisión que han existido en el universo.

Pero ese terrible y patético final, me recordó una verdad que podría cambiar tu vida hoy.

 La verdad de la serie de TV How I Met Your Mother

No he conocido una sola persona que haya visto la serie How I Met Your Mother y tenga una opinión distinta: todos y todas detestamos el final. No creo que exista ser humano alguno que lo disfrutara, y si acaso tú sí, déjame saber quién eres, porque eres realmente único… y bastante morboso. En definitiva, creo que si alguien piensa que hay algún otro final más malo, es que no ha visto este.

Lo más triste de esta situación (y la causa de mi indignación) es que yo amé esa serie. Era mi serie de televisión favorita. Sin embargo, durante los últimos 15 minutos del último capítulo, luego de casi 10 años de producir una serie perfecta, arruinaron todo.

Bueno, eso pensé por mucho tiempo.

Ya no.

La gran lección

En días recientes, escuchaba una predicación online. El orador me parecía excelente, y su contenido era muy bueno. Hasta que dijo algo con lo que yo no estaba de acuerdo.

Me decepcioné, me indigné, detuve el mensaje y me alejé refunfuñando.

Y entonces, me detuve.

Un momento…

Si el resto del contenido había sido bueno… ¿lo hace malo el que haya un único punto con el que no esté de acuerdo?

Si hubo 207 buenos capítulos en la serie, ¿la hace mala el hecho de que tuviera un solo capítulo malo?

Reteniendo lo bueno

Estas dos situaciones me hicieron recordar un verso bíblico:

Examinadlo todo; retened lo bueno. (1 Tesalonicenses 5:21-23)

La versión Palabra de Dios para Todos lo traduce: Examinen todo y quédense con lo bueno.

Retener lo bueno. Quédense con lo bueno.

Esa me parece una mejor manera de vivir.

En vez de rechazar a una persona porque tiene algún defecto o una conducta con la que no estoy de acuerdo, ¿qué tal si decido amarla, sin imitar lo malo, pero reteniendo lo bueno que tiene para darme? No tengo que creer que todo lo que hace es correcto, sino encontrar o valorar lo bueno en ella.

En vez de descartar a un predicador o a su mensaje porque hay un punto con el que no estoy de acuerdo, ¿qué tal si decido escucharlo y quedarme con lo bueno de su mensaje? No tengo que cambiar mi ideología, sino encontrar y valorar lo bueno en la suya.

En vez de decir que una película, libro, blog o serie es mala porque el final, una escena o capítulo en particular no me gustó, ¿qué tal si la veo, la aprecio, y me quedo solo con lo bueno? No tengo que amar ni estar de acuerdo con cada escena, sino valorar lo bueno.

En vez de decir que mi ex pareja (o ex amigo) fue lo peor del mundo, ¿qué tal si perdono todo lo malo, sigo adelante y retengo en mi memoria lo bueno que vivimos? No tengo que regresar con esa persona, sino quitar el rencor de mí y valorar lo bueno.

Es una mejor manera de vivir.

Podemos leer cualquier libro, entablar cualquier relación, escuchar cualquier mensaje. Entonces, lo evaluamos. Lo que es malo, no lo aceptamos, pero lo que es bueno, lo retenemos en nuestro corazón.

La capacidad de examinarlo todo y quedarnos solo con lo bueno nos permite abrir nuestras mentes para encontrar belleza, verdad y esperanza en todo lo que nos rodea, no únicamente en las cosas con las que estoy de acuerdo al cien por ciento.

La conclusión

How I Met Your Mother fue una excelente serie. No voy a cambiar mi opinión acerca de que el final fue pésimo, como no cambiaré mi opinión acerca de que la idea del predicador no era correcta, pero no permitiré que lo que no me gusta o no está bien me robe las cosas buenas que me están ofreciendo.

El hecho de que How I Met Your Mother tuviera un mal final no borra las risas, lágrimas y profundas lecciones que aprendí en el resto de sus episodios. Así que yo he decidido ser agradecido y quedarme con lo bueno.

La próxima vez que encuentre un mensaje, una persona, una idea, un libro o una serie que presente algo que no me guste, rechazaré lo malo, pero luego, me concentraré en encontrar qué es lo bueno que tiene.

Y con eso es que me quedaré.

 

*Este escrito forma parte del libro Sanando con creatividad: Autoayuda, inspiración fe y sanidad por medio de historias, películas y cuentos, disponible en Amazon.

Speak Your Mind

*