Inside Out y mi vida agridulce

Lloré mucho cuando vi la película Inside Out (Intensa-Mente).

Credit: Pixar

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Quiero decir, sentí una alergia repentina que provocó que se humedecieran mis ojos (y mis mejillas, y el piso frente a mí).

No podría decir cuál escena me hizo llorar más (o sea, sentir más alergia), porque creo que estuve llorando desde la segunda o tercera escena hasta que terminó la película. Sí recuerdo que una de las imágenes más impresionantes para mí fue el ver muchas memorias tornándose multicolor, especialmente, las que se tornaban parcialmente azules.

Credit: Pixar

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La película presenta la mente de una niña y las emociones que la controlan. Según la historia, en la niñez, cada evento que deja una memoria, tiene una emoción y un color asociados: rojo furia, azul tristeza, verde desagrado, violeta temor, amarillo felicidad.

Credit: Pixar

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Sin embargo, en el proceso en que comienza la madurez, algo EXTRAORDINARIO sucede: los eventos en la memoria ya no son clasificados con un único color. Lo que parecían hermosos momentos amarillos se funden con el color azul, quedando momentos azul-amarillo, felices/tristes…

Momentos agridulces. Nada más real en nuestras vidas que esa escena de la película.

El sabor agridulce

Credit: FreeImages.com / D. Sharon Pruitt

Credit: FreeImages.com / D. Sharon Pruitt

Este proceso es parte de la madurez, del crecimiento, de la sanidad. Ya no son tan sencillas las memorias, ni los momentos.

Los besos y abrazos con ese ser que amamos, pero está enfermo, los vivimos  con sonrisas y con llantos, porque sabemos que un día ya no estará.

Agridulce.

La crisis económica, o emocional, o espiritual, no solo es un momento de dolor, ya que ese tiempo difícil está marcado por demostraciones de afecto de personas que te aman.

Agridulce.

El momento de orgullo amarillo al ver a tu hija por primera vez caminar, o ir a la escuela, o ir la universidad, o casarse, es salpicado por el azul del adiós y de saber que tu bebé ya no es un bebé.

Agridulce.

El momento azul de pérdida y dolor, de repente, recibe unas gotas amarillas cuando puedes sentir el consuelo de Dios y una relación con el Ser Supremo como nunca antes la habías experimentado.

Agridulce.

Momentos agridulces. Momentos que incluyen tanto llanto como risa y que son definitivamente hermosos.

Podemos saber que hemos madurado cuando somos capaces de identificar y disfrutar lo dulce que está oculto en lo que parece ser un agrio momento, y también identificar y aceptar lo agrio en un momento de dulzura.

Así funciona la vida cuando ya no somos niños. Ya los eventos no son simplemente agrios o simplemente dulces; son agridulces, y eso está bien.

No nos obsesionemos con vivir vidas completamente amarillas, completamente dulces. Tampoco ignoremos las pinceladas de amarillo cuando todo nuestro alrededor parece azul. Cada evento agrio tiene algo dulce, por poco que sea, pero solo lo encontrarás si sabes buscarlo.

Credit: FreeImages.com / guenter m. kirchweger

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guenter m. kirchweger

La próxima vez que llores o te lamentes por una vida tan azul, por momentos tan agrios, detente unos instantes. Recuerda la historia de Inside Out.

Credit: Pixar

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Encuentra el lado dulce, aun en medio de la tormenta, del dolor, de la confusión. Cada vez que haces esto, te haces más fuerte, y te haces más experto en lidiar con esta vida agridulce que nos ha tocado vivir.

Y un último consejo: nunca dejes de dar gracias. Por cada memoria, por cada evento, por cada lágrima que te hace madurar, por cada sonrisa que te hace sentir vivo, da gracias. Como bien lo dijo la escritora Shauna Niequist:

Cuando la vida es dulce, da gracias y celebra. Cuando sea agria, da gracias y crece.

Esta historia forma parte del libro: Sanando con creatividad: Autoayuda, inspiración, fe y sanidad por medio de historias, películas y cuentos (Spanish Edition), disponible aquí:

Consigue la película aquí:

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