Jugando lotería aprendí acerca de mis límites

  Tenía 18 años de edad la primera (y única vez) que compré billetes de lotería. Una compañera de trabajo los vendía y gasté 10 dólares en ellos. Yo estaba completamente seguro de que recibiría algún premio. Hasta ese momento había estado acostumbrado a que, cuando yo pagaba dinero, me daban algo a cambio. Nunca […]

Una caída espectacular

Yo tendría entre 12 a 14 años de edad. Estaba caminando en la escuela, bajando una rampa frente a algunos salones de clase repletos de estudiantes. Conversaba con una amiga. Entonces… Tropecé. Y me caí. Caí al suelo, rampa abajo, espectacularmente. Quedé acostado en el suelo, con las manos extendidas, cual beisbolista que se lanza […]

Que tu espíritu cante (Cuento)

  No me gusta mi trabajo. No, espera. No es que no me guste. Detesto, aborrezco y ODIO con toda mi alma mi trabajo. Odio mis circunstancias, aborrezco a mis compañeros y detesto mi horario. Esto NO es lo que quiero para mi vida, me repito una y otra vez. Pero eso es lo que […]

Y se tragó el miedo (Cuento)

El pequeño Rob siempre soñó con una gran aventura, pero no se había atrevido a vivirla… hasta ahora. El miedo era mayor que el deseo de experimentar nuevos retos y descubrir grandes tesoros… hasta ahora. Sus padres lo necesitaban. Su familia lo necesitaba. Su casa lo necesitaba. No podía fallarles, así que tomó su pequeña espada de madera […]

El paso del tiempo y el saúco amarillo

Hay árboles que han marcado mi vida. En realidad, no fueron exactamente los árboles, pero ellos fueron testigos de grandes momentos. El árbol de mangó Recuerdo lleno de nostalgia el árbol de mangó que se encontraba en el patio de la casa de mi abuela paterna. Cuando viene a mi mente, recuerdo los juegos con […]

El precio (Cuento)

Gaia entró al café con un enorme abrigo y un sombrero que cubría la mayor parte de su cara. Miraba en todo momento hacia el suelo, evitando el contacto visual con otros clientes, aunque llevaba puestas unas grandes gafas oscuras. Mientras esperaba la fila para pedir un café, pedía a Dios en silencio que nadie […]