Venciendo el estrés con tres cajas de cartón

La preocupación es parte de  mi naturaleza. Cada día, debo enfrentar y vencer el estrés y la ansiedad. No obstante, creo que es posible apaciguar este problema… con tres cajas de cartón y algo de creatividad.

FreeImages.com / Marcello eM

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 El problema del estrés

En cualquier momento del día, ya sea antes de dormir, mientras miro una película, o al tratar de escribir, es normal que un pensamiento intruso de preocupación me invada y me robe la paz. (Y no es solo porque tengo ADHD.)

¿Alguien se puede identificar conmigo o estoy yo solo en esto?

Sin embargo, he intentado una técnica que creo podría ayudar a todos los que enfrentamos estrés, preocupaciones y ansiedad. Necesitas tres cajas. Puedes usar cajas de cualquier tamaño y decorarlas antes de usarlas, porque el arte es terapéutico en sí mismo.

 

Podemos manejar el estrés usando tres cajas de cartón. Aquí está cómo hacerlo. Click To Tweet

 

Estas son las tres cajas utilizadas en la técnica anti-estrés de las Cajas de Cartón:

  • La Caja de los Problemas – Esta caja será usada para lanzar dentro de ella todas nuestras preocupaciones. Escribimos en papeles todas aquellas cosas que nos preocupan, que tenemos que hacer y no queremos hacer, o que queremos hacer y no sabemos cómo, e introducimos los papeles en la caja. Toda preocupación o fuente de estrés y miedo pertenece allí. Por eso la llamamos Caja de los Problemas. Ahora, la regla mágica, es esta: una vez en la caja, no podemos pensar en esa situación, a menos que abramos la caja. No te preocupes, no se te van a olvidar tus problemas si no quieres. Tenemos un permiso especial: podemos abrir la caja y preocuparnos cuando queramos. El asunto es que sepamos que estará allí si la “necesitamos” y que, cuando la usemos, estemos conscientemente eligiendo preocuparnos. La preocupación no nos controlará más. Solo nos preocuparemos cuando tengamos el tiempo para ello. Consejo: Ubica esta caja en un lugar que no esté a simple vista. También, intenta reducir poco a poco el tiempo que pasas en esa caja. Tu salud te lo agradecerá.

 

  • La Caja de las Soluciones – Habrá problemas que permanecerán siempre en la Caja de los Problemas porque, realmente, no tienen solución. No hay nada que puedas hacer al respecto; al menos no ahora. Pero habrá otros que sí, que el tiempo que pases preocupándote, será productivo, y se te ocurrirá una solución, o un paso que dar. En la Caja de las Soluciones irán aquellos problemas que tienen una solución que puedes ejecutar ya (no a largo plazo, esos déjalos en la primera). Escribirás en un papel o tarjeta el problema y la posible solución. Esta caja funcionará como una especie de To Do List, por lo que deberás revisarla con cierta frecuencia. Una vez que trabajes la situación (cuando apliques lo escrito en la tarjeta), recuerda retirar el papel.

 

  • La Caja de las Bendiciones – La tercera y última caja es la más especial. Es la primera que tuve, y la llené de bendiciones. Es la Caja de las Bendiciones. Allí irás guardando tus más preciadas memorias. Las fotos de tu boda, o del paseo en kayak. El dibujo que hizo tu hijo. Aquella carta de agradecimiento. La promoción del empleo. El empaque de tus dulces preferidos. Tu pasaje bíblico favorito. Aquella oración que Dios contestó. Los resultados del estudio médico que te declaran sano. Allí guardarás cualquier cosa que, al verla, sea capaz de subirte el ánimo, ya sea transportándote a momentos felices o dándote impulso para el futuro. Es de suma importancia contar y recordar nuestras bendiciones. Se nos pueden olvidar en medio de tantos problemas. No hay frecuencia establecida para abrir esta caja. Puedes hacerlo cuando quieras. Sin embargo, aunque podría ser natural la tendencia a abrirla todo el tiempo, no lo hagas. Eso haría que pierda el poder de sorpresa y parte de su impacto emocional. Lo que hace saltar nuestro corazón es traer a memoria aquella bendición que ya casi habíamos olvidado. No obstante, hay una regla que prevalece a esa. Siempre que abras la Caja de los Problemas, es obligatorio abrir inmediatamente después la Caja de las Bendiciones. Nos ayuda a mantener las cosas en perspectiva.

 

Haz uso de las Tres Cajas, y cuéntame qué te pareció. A mí, me funcionó.

 

Trackbacks

  1. […] Ahora te pregunto, ¿cuál es tu Flotador? ¿Qué es lo que siempre funciona? ¿Has descubierto qué es eso capaz de mantenerte a flote o sacarte de tus circunstancias? Recuerda compartir tus respuesta en el área de comentarios en esta página. También puedes responder en Facebook, Twitter o enviar un email a gonzalez@sanandoconcreatividad.com. Para leer acerca de otras técnicas para manejar el estrés y las dificultades, puedes hacer clic aquí. […]

  2. […] TE RETO: ¿Te sientes impaciente esperando por algo hace mucho tiempo? Intenta seguir la estrategia que aparece en esta otra publicación. […]

  3. […] No puedes simplemente tratar de olvidar tus cargas. No puedes lanzarlas al espacio a ver si se alejan. Regresarán a ti como un boomerang. Sin embargo, sí puedes depositarlas  sobre tu Dios. Entregar tus cargas al Señor no significa que se te olviden o que no pienses más en ellas. Significa que aun si el problema sigue allí, y aun si no sabes la solución, has decidido confiar en el que sí sabe cómo resolverlo. Has delegado la responsabilidad al que tiene cuidado de ti y, si vinieran a tu mente los problemas otra vez, puedes recordar que no durarán para siempre. Dios no dejará para siempre caído al justo. (Lee esta publicación para aprender una representación visual y práctica de dejar tus cargas a Dios.) […]

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